domingo, 19 de mayo de 2013

EL JARDÍN DE LAS ROSAS ROSADAS




 


 Érase una vez, en un reino lejano, había una familia conformada por un respetable varón y su esposa, los cuales vivían muy felices en su castillo. Su dicha se acrecentó más cuando un día, la varonesa dio a luz a un hijo, al cual le pusieron por nombre Ricardo, que resultó demostrar con el tiempo, su amabilidad y sinceridad, además de ser un niño muy simpático. Unos años más tarde, cuando el primogénito tenía unos ocho años, nació una linda niña de nombre María, cuya sencillez y belleza eran sin par.
Un día los padres de Ricardo y María murieron en un trágico accidente, dejando a los dos jóvenes en la orfandad. Pero no por ello se dejaron abatir por la tristeza, sino todo lo contrario, supieron afrontar aquella vicisitud, sobre todo Ricardo, quien se encargó de cuidar los bienes familiares, así como de su hermana menor. Cuando ella estaba triste, la hacia reír, cuando se sentía sola, la acompañaba hasta que se durmiera. La llenó de regalos y de todo el amor que hubiera recibido de sus padres.
Sus tierras eran las más ricas de la región, y eran bondadosos con todos sus súbditos, ayudaban al más necesitado, y mucho más María, quien se encargaba de atender al enfermo y de darle pan a quien no lo tenía.
Un buen día estalló la guerra y Ricardo fue llamado al frente de batalla. Su hermana estaba muy preocupada por él.
- ¡Oh Ricardo! – le dijo un día – ¿qué será de mi y de tu pueblo una vez te vayas a la guerra?, y si no regresas, ¿Quién gobernará nuestras tierras, pues es conocido que por ley yo no podré hacerlo?
- ¡Mi queridísima María! – le dijo a la afligida – te prometo que yo regresaré con bien para cuidarte a ti y al pueblo. Mientras tanto, no te preocupes, cuida de todos y encárgate de cuidar el territorio.
Dicho esto, Ricardo emprendió el viaje, no sin antes regalarle a su hermana, un pequeño jardín lleno de rosas rosadas, indicándole que lo dejaba como ofrenda a su palabra. Ella se comprometió con él a cuidarlo, como el mayor de sus tesoros, pues era el símbolo de la confianza que depositaba en su hermano.
Quedó pues María, encargada de administrar los negocios de su hermano. Era una tarea difícil, agobiante y muy ocupada, pero ella lo hacía con el mayor de los agrados, pues  se trataba del patrimonio de su hermano, quien siempre había sido bueno y honesto, un gran hombre. También lo hacía por el pueblo, todas aquellas personas a quienes amaba y cuyo amor era correspondido, pues todos los súbditos la tenían en alta estima.
Un día el rey, un anciano viudo, ambicioso y cruel, pasaba por aquella región y vio que eran las tierras las más fértiles de todo el reino. Sus frutos eran los más grandes y apetitosos, como jamás los había visto. Los jardines eran exuberantes y sus casas, las más bonitas que hubiese visto en poblado alguno.
Al preguntar quién era el amo de la región, le contaron que era un varón de nombre Ricardo, pero que no se encontraba, pues estaba defendiendo la nación que su majestad, el rey, llevaba muy atinadamente. Al oír la respuesta, el rey se sorprendió al ver la manera tan desenvuelta en la que hablaba el paje, y le causó admiración que una región estuviera tan bien cuidada, sin que el gobernante estuviese a la cabeza. Preguntó entonces, por el administrador, a lo cual le respondió que esa posición la ejercía la hermana del varón, la joven María, quien era muy amada por el pueblo.
Fue entonces cuando se llenó de codicia, pues pensaba poseer el lugar para sí, como su propiedad personal. Ideó un plan, casarse con María y así obtendría las tierras. Pero no le serviría de nada si el dueño del lugar regresaba, por lo que le pidió a uno de sus súbditos la tarea de matar a Ricardo. Una vez la joven se viera desamparada buscaría el apoyo de un hombre, y quien mejor que el rey para proporcionar dicho consuelo, en la forma de una propuesta de matrimonio.
Se presentó pues, el rey en el castillo donde moraba María, para extenderle sus respetos. Como era la costumbre en el país, la joven doncella ofreció al rey que se quedara por un mes en el castillo, a lo cual él aceptó.
Un día, estando en el castillo de María, el rey le preguntó a la damisela por la posibilidad de que su hermano muriera durante una batalla. Ella le respondió que confiaba en su hermano, pues le había prometido regresar. Fue entonces, cuando el rey le contó de las innumerables bajas en el frente, al igual de su temor de que perdieran la guerra.
María le expresó su aflicción por las perdidas, pero que se alegraba de que el buen rey tuviera a su hermano como miembro del ejército, pues él regresaría, así se lo había prometido, y que de seguro traería con él la victoria sobre el enemigo.
Al ver la fe que la doncella depositaba en su hermano, decidió intrigar en contra del joven Ricardo. Hizo circular el rumor, que el chico había sido atrapado por el enemigo. Cuando la información llegó a los oídos de María, ella se rio, ya que estaba segura que su hermano escaparía. Entonces el rey inventó una historia más cruel, le dijo a todos que le había llegado la noticia de que el joven fue torturado y que agonizaba. María se entristeció al saber de esto, pero no perdió la fe en que su hermano, de alguna manera escaparía y regresaría a su lado.
Al ver tal optimismo en la joven doncella, el rey enfureció, y confiando en la tarea impuesta en su vasallo de matar a Ricardo, decidió decirle a María que su hermano había muerto. La chica no lo creyó de ninguna manera posible, y le dijo que la única manera de creerlo sería si veía su cadáver. De inmediato, el rey envió a otro emisario para que le mandara un mensaje al primero, de que debía traer el cuerpo sin vida del joven Ricardo.
Unos días más tarde, el pueblo se encontraba lleno de alegría, ya que a las puertas de este, se veía la figura de su noble amo, acompañado por tres acompañantes. Todos se encaminaron hacia el castillo, custodiado de todo sus súbditos, quienes vitoreaban jubilosos. María, al ver a Ricardo, comenzó a llorar de felicidad, pues su hermano estaba vivo y a salvo, seguido por tres hombres, uno de los cuales era un muchacho muy distinguido y guapo.
La joven preguntó a su hermano por sus aventuras, y este le presentó a sus compañeros de viaje. Los dos primeros, eran pajes del rey, el último era el príncipe Alberto, hijo mayor del rey y heredero al trono. Fue entonces cuando llegaron a la sala principal del castillo y vieron al monarca del país. El príncipe saludó a su padre muy cariñosamente.
Fue él quien contó a todos acerca de las proezas del joven Ricardo. Les relató a todos como le salvó la vida en tres ocasiones
- Un día – comentaba – estaba en el campo de batalla, a merced de nuestro enemigo, y hubo uno que intentó atacarme por la espalda, pero Ricardo se enfrentó a él, despachándole con una estocada de su espada. Otro día, mientras cenábamos – seguía contando – alguien había intentado envenenar mi comida, pero Ricardo notó un color extraño en mi plato, por lo que se lo dio a los perros. A la mañana siguiente los encontraron muertos. Otra vez – continuó relatando – la montura de mi caballo estaba floja, y me di cuenta de esto mientras estaba cabalgando, y de no ser por las maniobras de mi gran amigo, hoy estaría muerto.
El padre de Alberto se alegró por tener a su hijo con vida, y se avergonzó por haber ordenado la muerte de Ricardo. Su hijo, que se había enterado de sus planes, aprovechó un momento a solas con este, para reclamarle por sus acciones, y el rey se disculpó por el error cometido.
Ricardo se reunió con María en el jardín que le había regalado y se alegró al ver lo maravilloso que se encontraba. La rosas rosadas eran las más bellas de todas.
- ¡Mi querido Ricardo! – Le platicaba – lo he cuidado como me lo pediste. Cada vez que lo regaba y le quitaba las hojas muertas, me acordaba de ti y de tu promesa. Estaba segura que regresarías, pues jamás me has defraudado. Estoy muy contenta también, por todo lo que hiciste por el príncipe, has demostrado ser un verdadero amigo.
- Lo hice porque Alberto ha resultado ser un buen amigo también  – le respondió su hermano – me ha ayudado con mi carrera dentro del ejercito, y me ha enseñado técnicas con las armas, como no he visto a nadie hacerlo. Es el más leal de todos. Una vez, después del  accidente de caballo, me ayudó cuando alguien intentó matarme. Resultó ser uno de los pajes del rey, que se confundió al atacarme, según dijo después.
María quedó tan maravillada con aquella noticia, que se sintió agradecida con el príncipe Alberto. Lo que no sabía era que este también se encontraba admirado por la manera en que llevaba la labor de su hermano y como el pueblo la quería. Consideró que esas cualidades, sumadas a su belleza y dulzura de carácter, la hacían perfecta como su compañera, así que un día, en medio del rosal plantado por su hermano, María recibió una propuesta de matrimonio por parte de Alberto, a la cual contestó que si de inmediato.
Ambos se casaron, con la bendición del rey, así como las bienaventuranzas de Ricardo.

ROSA ROJA



Erase una vez, en un hermoso jardín, se encontraban reunidas las más bellas flores, pero solamente una sobresalía entre las demás, la rosa roja, que por la delicadeza de sus pétalos, su hermoso color carmesí y su exuberante aroma, era considerada la más encantadora en toda la región.
Quiera pues que un día, pasara un guapo príncipe, cuya elegancia y distinción le cobraban fama como el muchacho más galante de la región, posó su vista por aquel jardín, y se percató de la belleza de la rosa roja, y dijo para sí mismo que debía tenerla.
Se dispuso a entrar al jardín a hurtadillas, con cuidado de que los vigilantes no notaran su presencia, pues su intensión era arrancar la rosa y colgarla en su chaqueta, así le daría mayor donaire.
Pero al acercar sus manos para cortarla, la rosa abalanzó sus espinas sobre estas, espinándole. El príncipe sintió mucho dolor por los piquetes y se llevó las manos a la boca, pero no se amedrentó, así que hizo un nuevo intento, pero nuevamente fue herido y esta vez sangraba por ellas. Fue entonces cuando la rosa abrió los pétalos y le dijo:
– ¿Es que acaso osas matarme?
El príncipe contempló asombrado a la rosa, pero muy atentamente respondió.
– Oh, mi queridísima a rosa roja, de cuyos pétalos de fino terciopelo emana el más dulce de los aromas, muy por el contrario, pienso llevarte conmigo, colocarte en mi chaqueta y que todo el mundo te pueda ver.
– Pero si haces eso, con el tiempo mi pétalos se secaran y me marchitaré, moriré irremediablemente.
Y aunque la rosa estaba preocupada por su muerte, el joven mancebo no pensaba en otra cosa más que en obtener su codiciada flor. Primero la intentó engañar, contándole que en realidad no moriría, más bien viviría cerca de su corazón. Mas la bravía flor que no se dejo engatusar, le argumentó que cuando ella se marchitara, de seguro otra flor ocuparía su lugar, quizás un jazmín y un clavel.
Cuando el príncipe notó que esta no sería la manera en que la rosa aceptaría irse con él, armó otro plan, en el cual la rosa roja de seguro estaría de acuerdo. Le dijo que todas las noches, la pondría en agua para que no se marchitara, y de día estaría de primera en su chaqueta. Pero la rosa no se convenció, indicándole que le haría falta la luz del sol y el calor de la tierra, que no tendría raíces para que absorbieran la vida del suelo.
El joven vio el predicamento que le planteaba la rosa, pero estaba tan deslumbrado por la rosa, que no pretendía irse y dejarla atrás, así que le planteó a la rosa una alternativa.
– Mi muy amantísima rosa – le dijo el príncipe – yo estoy totalmente encantado con tu belleza, así como la sensatez de tu pensamiento, que solamente veo como alternativa el sacarte de este jardín completa, incluyendo tus raíces y tus espinas, aunque estas luego me hieran. Sin embargo, si te llevo conmigo de esta manera, no podré exhibirte, como es mi deseo, para que todo el mundo que te vea, te admire y me envidie por la fortuna de que estemos juntos.
– Gustosa estaría en irme contigo, mi querido príncipe, pues me has demostrado que estas dispuesto a cuidarme con esto que me planteas. No te angusties, ¡oh mi fiel mancebo!, porque es verdad que no me tendrás para que otros te envidien por la calle cuando te vean pasar, pero tenme en un lugar dentro de tu casa, donde yo pueda inundarla con mi fragancia y adornarla con mi belleza, así el que me vea dirá "¡qué rosa roja tan hermosa!, ¡tan fragante es su aroma, como deslumbrante su belleza!, este joven ha sabido guardar lo mejor dentro de su casa, donde las personas más importantes para él lo visitan, y no ha desperdiciado su mayor tesoro a merced de cualquiera".
El príncipe, al escuchar tal argumento, no le quedó más que tomar la bella flor, colocarla delicadamente en una maceta y llevársela al rincón más importante de su casa, donde la rosa roja vivió feliz, con suficiente sol, agua y tierra para ser dichosa al lado de su querido príncipe.

sábado, 12 de enero de 2013

¿PLANIFICANDO TENER TU NUEVO HOGAR?





Existen muchas incógnitas a la hora de planificar la compra de nuestra nueva vivienda ¿Por qué?, pues muy sencillo, porque pretendemos que nuestra primera compra sea la última, es decir, queremos pensar que este será el lugar donde pasaremos el resto de nuestras vidas. Entonces es importante estar claros que es lo que necesitamos, y que compagine con nuestros gustos y presupuesto, por lo cual vale la pena en sentarnos y meditar el asunto.
Lo primero que debemos hacer es tener una lista de nuestras prioridades, por ejemplo, necesitamos una vivienda que tenga una determinada cantidad de habitaciones, con una cocina bastante amplia y que además tenga un estudio. Otro punto importante que debe estar en la lista debe ser la seguridad, es decir, si nuestro nuevo hogar tenga garita de seguridad y vigilancia las veinticuatro horas del día.
La ubicación es un tema que tiene prioridad, pues si nuestra casa es la ideal, pero muy lejos de nuestro centro de actividades (trabajo, diversiones, familia, etc.), pasaremos más tiempo viajando que disfrutando de ella. Existen otras prioridades como por ejemplo, el tipo de vecindario, la accesibilidad, las facilidades que se encuentran a nuestro alrededor, como los bancos, las tiendas, el súper mercado, etc. Todas estas cosas son muy importantes, y definirán que tan ideal ha sido la compra del lugar al que llamaremos hogar.
He aquí algunos tips que ayudaran a facilitar la elección:
Lo primero que debes saber es cuanto puedes gastar en tu nuevo hogar. Si compras la casa con dinero en mano, felicidades, ya libraste el primer obstáculo, pero si no, te aconsejo que vayas a una entidad de préstamo, llámese banco, financiera, o como se llamen en tu país. Allí te verificaran tanto si tu crédito es bueno como el monto máximo al que puedes aspirar que cueste tu nueva vivienda.
Considera invertir en tu vivienda un máximo del veinticinco por ciento de tu salario neto, es decir, si ganas $2,000.00, pero si le restas los impuestos, tu cheque mensual es de $1,400.00, el monto mayor de tu letra mensual debe ser $350.00, incluyendo los gastos de administración, que es el monto que se paga por el mantenimiento de las aéreas comunes. Por ejemplo, si te decides por una casa dentro de un residencial con piscina, garita de seguridad y vigilancia las veinticuatro horas, debes averiguar cuánto te cuestan todos estos adicionales de propiedad horizontal (o PH), que para este caso, serán unos $50.00, por lo que de los $ 350.00 te quedaran uno $ 300.00 de letra mensual para tu nuevo hogar.
¿Por qué de este consejo? Fácil, te da la libertad de tener un setenta y cinco por ciento (75%) libre para otros gastos (comida, auto, otras deudas, etc.). Otra razón es que sitúa tu vivienda con personas de tu mismo status de ingresos, que no necesariamente va de la mano con tu mismo status intelectual.
Hago constar, no soy clasista, pero es importante tener en claro a quien quieres de vecino. Hace un par de años, una persona cercana a mi tuvo una experiencia desagradable por buscar economía al comprar su nueva vivienda; se encontró con que su vecino de al lado ponía el radio a todo volumen los fines de semana, que su vecina de arriba la amenazó con agarrarse con ella a puños, todo porque le pidió que reparara una gotera que la estaba molestando, y un vez a media noche, su vecina de enfrente le quería abrir la puerta a golpes, tratando de huir de su marido que estaba golpeándola.
Otra cosa que debes hacer antes de decidirte por tu nuevo hogar es darle una vuelta al barrio en diferentes días de la semana, hablar con gente que vive o ha vivido allí, y ver en el periódico o en anuncios, construcciones en el área. La razón de este consejo es porque debes conocer dónde vas a vivir, saber todas las facilidades que tienes a tu alrededor, verificar la accesibilidad del lugar (regularidad de los buses y taxis), proyecciones a futuro del lugar, por ejemplo, si van a construir edificios, centros comerciales, sitios de entretenimiento, etc. Lo que necesitas saber aquí es si tu vivienda se devaluara en el futuro o por el contrario, si adquirirá un mejor valor. Esto también define la calidad de vida que tendrás en los años venideros.
Otro consejo útil es que procures que tu nueva vivienda ya se encuentre en etapa de construcción, y digo etapa de construcción, no en planos ni que ya esté construido. Si compras "en planos" te arriesgas a que te timen y tú nuevo hogar no se construya nunca, porque la empresa promotora se robó tu abono inicial.
Si la compras ya construida, es probable que gastes mucho más por eso del valor del dinero en el tiempo. En mi caso muy particular me ahorré unos $3,000.00 por haber comprado en planos. Sé que dije que no lo recomiendo, pero yo me muevo en este ambiente, verifiqué la credibilidad de la promotora y me di cuenta que era gente seria. Otra cosa que pude hacer, fue verificar mi departamento en la etapa de construcción, y así me evité algunos dolores de cabeza posteriores.
Hay que revisar el pre-contrato de compra venta, que no es más que la documentación que firman de mutuo acuerdo tu y la promotora, indicando que eres comprador de la vivienda.
¿Qué debes verificar?, pues:
1.       El plano preliminar, verificar los tipos de acabados y demás especificaciones de tu nueva vivienda, si no está escrito, puedes pedir que te lo adicionen.  Importante en este punto es verificar el número de habitaciones y la calidad de los materiales, y lo digo porque me pasó con mi departamento, en el cual se especificaban dos habitaciones, pero cuando me lo entregaron solamente tenía una, y cuando fui a reclamar, me dijeron que debía pagar un adicional. Afortunadamente y como estaba especificado en mi pre-contrato, no me cobraron un solo centavo de mas.
2.       La clausula de vicios ocultos, que son las metidas de pata que cometemos los ingenieros y los arquitectos a la hora de construir, pero que nos encargamos de maquillarlos para que nadie las note. Te pongo un ejemplo, tengo un amigo que compró una casa, la cual comenzó a manchársele el cielo raso y cuando fue a revisar, resultó que el techo estaba totalmente aboyado, seguramente porque el techero no sabía caminar por este. El hizo su reclamo y hoy en día tiene un techo de paquete.
3.       El periodo de garantía, que puede ir entre uno y dos años. Mucha gente tiene daños en sus viviendas y no ponen sus reclamos a tiempo, o simplemente las promotoras le dan largas a las quejas hasta que se pase ese periodo de garantía. Es por ello que debes preocuparte por verificar este periodo, y en el evento de algún reclamo, hacerlo por escrito, tantas veces como sea posible, dentro del periodo de garantía, cuestión de que, más tarde puedas hacer la demanda ante la entidad gubernamental competente.
4.       El abono inicial, si se da el caso. Muchas veces está establecido en el pre-contrato, incluso puede que te indiquen un plan de pagos, los cuales debes cumplir estrictamente. Te recomiendo que des el mayor abono inicial posible y que quede bien claro en este documento, ya que entre más abones, más baja será la letra mensual de tu apartamento.
5.       La fecha de entrega. Esto afecta el periodo de mudanza. Si vives en casa de tus padres, lo más probable es que den gracias porque te quedes uno o dos meses más, pero si vives actualmente alquilado, tendrás problemas para cerrar el contrato, pues, si te dijeron que terminaban de construir tu nueva vivienda en marzo, pero en realidad te la entregan en junio, vas a tener que arrendar por dos meses más. Procura finiquitar tu actual arriendo un mes después de la fecha de entrega para que no te quedes en el aire, y si puedes, establece una sanción por entrega atrasada.
6.        Clausulas como que el costo del departamento puede variar en el evento de que cambien los precios de los materiales en el mercado. Esto pudo haberme ocurrido a mí, puesto que en mi país hubo un aumento en el costo del cemento en casi un ochenta por ciento de su precio original, en la etapa de construcción. Para mi fortuna, en mi pre-contrato no se especificó, por lo que me costó exactamente igual, y digo que fue suerte porque el precio de los departamentos aumentó en la misma medida que el cemento, o sea, casi el ochenta por ciento.
Por último te recomiendo que, a la hora de solicitar el préstamo en el banco o entidad prestataria, verifiques la póliza de seguro, puesto que muchas veces la misma solamente incluye muerte. En Panamá hubo un caso muy famoso de gente que compró sus casas en una barriada que se encontraba en la mitad de un manglar, que es un área inundable, sin embargo, como el proyecto tenía todos los permisos en regla, avalados por las entidades gubernamentales, procedieron a comprar. Pues pasó lo que tenía que pasar, hubo un gran aguacero y el lugar se llenó de agua y lodo. El caso fue investigado y resultó que el sitio fue declarado no apto para la vida humana, y la barriada completa fue demolida. Actualmente la gente no tiene su vivienda y como el seguro no cubría inundaciones, están pagando por una casa que no existe.

martes, 25 de diciembre de 2012

EN EL MUNDO DE LAS TELENOVELAS


Últimamente me he vuelto a sumergir en el mundo de las novelas, esta vez no son muchas, solamente dos, si no cuentas una serie documental, que muestra el horror que vivió toda una nación a causa de los desvaríos de un solo hombre.
El punto es que debo hacer una aclaración, hace dos años me había salido de este mundo por diversas razones, y la principal es que encontré una mejor diversión, el internet. Pero, ¿Por qué volver a una costumbre ya desechada? Sencillo, porque es adictivo, lo que nos hace convertirnos en puntuales a la hora de las telenovelas es el hecho de querer saber lo que ocurrirá el día de mañana, esto siempre nos tiene a la expectativa del siguiente capítulo.
Con el tiempo te das cuenta que todas son la misma cosa, es decir, no han cambiado mucho desde hace muchos años, cuando las veía a escondidas detrás de la cortina de mi cuarto, cuando me encontraba en el interior del país en casa de algún pariente, a ahora, cuando las puedo ver sin ningún tipo de restricciones.
La protagonista siempre es la más sufrida de los personajes, es abandonada física o emocionalmente por sus padres, la mayor parte de las veces es una chica pobre, aunque al final se da cuenta que es la dueña de la fortuna. Es una mujer muy inocente, al punto de rayar en tonta, y por sobretodo la más sacrificada. Es engañada por el galán de la telenovela (después hablaremos de él), y más que nada, por la villana o el villano, de los cuales hablaremos después.
La protagonista siempre está rodeada de varios personajes, primero esta su hada (o hado) madrina (o padrino), quien siempre está cerca para consolarla y apoyarla en todas las penurias que pasa a lo largo de la novela. También existe el eterno enamorado, quien alguna vez tuvo una oportunidad de quedarse con ella, pero que la pierde cuando aparece el galán, cuya deslumbrante personalidad opaca a cualquiera que intente compararse. Existen otros personajes a su alrededor y puede que algunos patrones se repitan.
El galán de la novela es el tipo más guapo de todos, la mayor parte de los personajes femeninos están enamorados de él, o lo admiran, o simplemente les gusta. Tiene dos enamoradas principales, la protagonista y la villana. Puede que al principio se muestre como un Don Juan pero cambia cuando conoce a la protagonista. Por lo general se la pasa la mayor parte de la novela con la villana que con la protagonista.
De los villanos que puedo decir, existe una villana y un villano principal, pero hay otros más que podríamos llamar secundarios. A los principales por lo general le va bien a lo largo de toda la novela, siempre se salen con la suya en sus planes torcidos, todos en contra de los protagonistas. Al final de la novela quedan muertos, presos, desfigurados, locos, o pobres y miserables. Los villanos secundarios pueden arrepentirse en la mitad de la telenovela y convertirse en buenos, o simplemente sufrir de todos los males que les deparan a los principales si no lo hacen.
 La novela inicia con un misterio que rodea a la protagonista principal, puede que haya sido abandonada por sus padres al nacer, o que uno de los padres no lo sea biológicamente. Puede que viva pobremente o que esta rodeada de lujos pero sea la “Cenicienta” de la casa. En raros casos es una mujer millonaria y en apariencia se comporte como la villana, luego, cuando el protagonista la deja, se da cuenta que debe ser buena para ganar el amor de su galán.
Cuando se conocen los protagonistas puede que se enamoren desde un principio o se odien y luego surja el amor entre ellos, eso depende del libreto. Es donde aparecen los malvados principales, los cuales están enamorados respectivamente de los protagonistas. Por lo general existe un pacto entre los malvados para separarlos, generando intrigas que evitan que los protagonistas se acerquen. Los protagonistas pueden quedar, a causa de esto, en la cárcel, perdidos en una isla desierta, tomados por muertos, o en una institución mental, por poner algunos ejemplos.
Una milagrosa revelación, o simplemente un pequeño error de los villanos logra salvarlos de esto y es cuando nos encontramos en la mitad de la novela, que es cuando surgen los bebes; puede que sea de la protagonista, o quizás que sea de la villana, el cual ha hecho pasar por el hijo del galán, pero en todos estos casos es motivo de separación. También es cuando se crean matrimonios villano-protagonista. En todos estos casos se crean más engaños, que es cuando mi abuelita (q.e.p.d.) decía que no iba a volver a ver la novela, simplemente, porque la protagonista hacia su mejor papel de tonta, pero que, al día siguiente, estaba buscando el canal de la telenovela, como era su costumbre.
Al final los villanos comienzan a cometer errores, salen protagonistas del pasado que saben sus más oscuros secretos, que los chantajean hasta el punto que no pueden pagar más por el silencio. Y es cuando comienza su descenso, y los comentarios del público como un “¡bien hecho que le pasó!”, o un “¡hasta que al fin!”. Y, como siempre, los protagonistas quedan juntos para siempre, y los malvados reciben su merecido.
Pocas son las telenovelas que se salen de estos patrones, las cuales pueden o no gustar a los televidentes. Existen personas que llevan décadas viendo novelas, y todas son similares. Ahora la pregunta que nos podemos hacer es ¿si todas son iguales, por qué las vemos?
No se la respuesta a ciencia cierta, pero puedo hablar por mi experiencia personal. Uno de los críticos más grandes de estas telenovelas es mi papá, quien en varias ocasiones me ha dicho que no es posible que una persona como yo, estudiada, con cierto nivel intelectual, pierda mi tiempo viendo algo que “atrasa”, a lo cual yo le he contestado “…pero me des estresa”.
Si, esa es la verdadera razón. Cuando yo salgo de mi trabajo, harta de mover cielo y tierra para que lograr mi propósito diario, de tener frustraciones por causa de mis compañeros o mi jefe, de pasarme todo el día poniéndole mi mejor cara a un cliente para que apruebe o tome una decisión, no hay nada más estimulante que llegar a la casa, quitarse los zapatos, encender la televisión y ver todos los sufrimientos y vicisitudes de la protagonista y los otros personajes, de poder gritarle “¡pero es que esta tipa es bruta o que!” y de reírme cuando algo bueno les pasa. En ese momento no me acuerdo de nada de lo ocurrido en mi trabajo, o que para mañana mi día va a ser de perros; es una especie de borrón y cuenta nueva, por lo menos hasta que se acabe la novela.