miércoles, 24 de julio de 2013

El mal de Candy Candy, II Parte



Creo que una de las partes más controversiales de la serie Candy Candy, siempre ha sido su final, pues siempre quedó muy abierto, en donde Candy conoce a su padre adoptivo, después de haber perdido a su gran amor, y vuelve a la colina de Pony para descansar.
He encontrado numerosas páginas web y blogs dedicados a esta serie, e incluso, algunas películas subidas a you tube, donde le dan innumerables interpretaciones, por ejemplo, que Susana Marlow muere y Terry busca a Candy para casarse con ella y tener dos hijos.
En este sentido, pienso que la historia sugiere que al final Candy se queda con Albert, pero es un final tan fuerte para niños, que simplemente lo omitieron. Lo baso en que el propio Albert le propone a Candy antes de irse, que sean mucho mas amigos, además de la profunda relación que crece entre ellos, y la dependencia que se crea entre los dos luego de la ruptura de Candy con Terry, y de la admiración que Albert siente por Candy, a pesar de que no la recuerda.
Este final seria muy parecido a la historia de Papaíto Piernas Largas, de Jean Webster publicada en 1912; en donde la protagonista, Jerusha Abbot, queda perdidamente enamorada de su protector, Jervis Pedlenton, a quien, igual que Candy con Albert, Jerusha no conoce. Similar que Candy, Jerusha sufre mucho en su niñez, y tiene un benefactor misterioso, quien le paga la universidad.
A diferencia del concepto general, y después de meditarlo un poco, dejaría la historia tal y como está. Decir que Candy ya no iba a sufrir más, que sería feliz al lado de su gran amor Terry, que tendría muchos hijos, sería una gran falacia; seria como quitarle parte de la esencia del personaje, o, ¿alguien se atrevería a decir que Candy dejaría su vida de aventuras y amor desinteresado para los demás, para dedicarse a ser una millonaria sedentaria, o una maestra de orfanato, o madre y esposa abnegada?
Quiero creer que aprovecharía su condición de Ardley para ayudar a los que más la necesitaban, como la gran enfermera que era. Si se casaba o no era muy pronto para decirlo, pues debía tener unos 17 años cuando finalizó la serie, lo que en mi concepto diría que era muy joven para ello, sin embargo en aquella época, era algo normal.
Quiero creer que la tía abuela Elroy, luego de darse cuenta todos los cuidados que Candy le prodigó a Albert mientras estuvo enfermo, se disculpó con ella y fue una de sus preferidas. También me gustaría pensar que Eliza se casó con un magnate millonario que se la llevó lejos, que la hizo muy feliz y la hizo olvidar toda esa amargura en la que vivía. Y que Niel también se encontró a otro magnate millonario, del cual se enamoró perdidamente, sacándolo finalmente del closet.
No puedo pensar en la suerte de Terry, quizás se casó con Susana, quizás Susana se mató finalmente, a lo mejor hizo como dijo y se fue a Londres y cumplió sus deberes como futuro Duke de Grandchester. Habría que preguntarle a la autora esto. Lo cierto es que no me lo imagino como pareja de Candy.

A fin de cuentas, la vida es el cúmulo de experiencias vividas, y estas no terminan en un punto determinado, sino que duran mientras nuestra existencia permanezca en este mundo.

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